lunes 9 de enero de 2012
domingo 8 de enero de 2012
Kim una ocupante diminuta [fanfic]
viernes 23 de diciembre de 2011
Recuerdos, canciones, resúmenes… y todo sigue.
En las esquinas con mis ojos voy tomando, fotografías.
Recorriendo la gran capital, ahora voy por Providencia y hay un coro de señores que le dan un toque de cultura a nuestra escapada. La prensa nos persiguió, dos canales remotos.
Yo y mi horrible polera azul, tú y tu blusa blanca.
Pedro de Valdivia se hace tan pequeño, aunque lo he caminado tantas veces, solo una imagen me importa más que el maldito calor que estoy sintiendo… es mi compañera.
Dejo ir los edificios y mis piernas me hacen paro. Pero el dolor se queda en mis adentros, el cansancio y lo que me molesta estar sudando tanto, no debes saberlo, por que solo te quiero a mi lado, sea en una banca de madera o sea caminando por la Alameda.
Mi camisa blanca y tu vestido verde en un solo abrazo, hacía olvidar el calor, hacía más hermoso ese parque y los presentes… ¿importaban? A mí solo me importaba mi compañera.
Un día fue gratis oír el espíritu de la música, me acuerdo de mis ojos acompañándote por un refresco… éramos niños tan inocentes y yo te veía tan amiga e infantil, pero el aire y tu pelo me giraron en un festival de San Joaquín.
El mundo se llena de flores al pasar por Salvador, mojados para asesinar al calor y en la cocina hay olor a flores.
Caminos perdidos con sabor ha helado, con cinturones de fuego que en un instante todo volvió realidad.
Más de millones infinitos, son segundos que se perdían en los labios, las palabras fluidas como fuego de dos que buscaban crecer lentamente, sin sospechar si quiera donde iba el camino.
Pero la inmadurez nos derrotó, siendo más tontos que pesados nos dijimos que no, nos creímos más tontos y nos alejamos.
Después de tanto, fue difícil pensar sin hablar, difícil hacerse un lugar los labios… sentado en el cielo, miraba un cerro solitario pensando en la sangre que va al corazón y viendo como el cariño se va, como agua entre los dedos.
Perdido un año, revoloteando la madurez, una sensación de vacío, rodeado, llorando por un siglo… que no se atiborra con nada… pero los hilos del sonido nos unen nuevamente.
Ahora caminando entre Caupolicanes y Víctor Jaras, entre consomés de callampas y dulce miel de arañas, entre gatos y liebres… como llegando a Jamaica.
Un día que dijo que NO, un año casi exacto, lleno de temor… no había nadie más que el sol, solo volvía canción y pájaros y tu chasquilla que paralizó mi desenterrado corazón.
Se cerró y abrió la complicidad, las luces apagadas, las seis cuerdas que se hacen un solo sonido… hace tiempo sin cantar ahí y las manos se tomaron renaciendo vagamente, pero parecían no quedar días contados y tuvo fecha de distanciamiento.
Pero como toda historia, se confunde, nos confunde, idas y vueltas y un beso…
Todo se cae en pedazos y un nuevo hilo se levanta en plata… un hilo que nos trae de una huerta, recién plantada que creciendo irá poco a poco y nos traerán alegres pensamientos,
Esperando cuando ya estén florecidos, nos paremos eufóricos, como después de tres cuecas.
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martes 25 de octubre de 2011
Temor a un deseo
Y no era relevante, solo sentarse y esperar. El problema fue darse cuenta de que no tienes mierda idea lo que estas esperando. Un par de mujeres ríen estrepitosamente y yo me imagino de lo que hablan, me es fácil inventarme historias cuando estoy sin música en mis oídos, de estar con mi mp3, me pongo a soñar en ese artista frustrado que llevo dentro. Pero sin música, miro en rededor y me invento sus mundos. Fue así que vi a estas mujeres empezar hablando de zapatos y ropa, pero al escuchar “na’h pero el huevón se gana que lo gorree” y su amiga que estalla en risa, hizo que la historia me la hiciera ver como un despecho con patas, un titiritero sombrío.
Ahí espabile, estaba siendo muy prejuicioso y me prometí a mi mismo, hace unos meses empalagosos, no enjuiciar y no ver solo lo oscuro de la gente y, en el peor de los casos, dejar de verlos antes de escupirles mi odio. A la larga, es me hacía peor a mí.
Una mujer de unos veintitantos estaba con un gorro de tela polar, o algo así, y anteojos de sol. Pelo oscuro, ondulado y muy largo; anchas caderas y menuda figura. Sus ropas iban de acuerdo a la estación otoñal que nos envuelve. Era muy linda.
Me pedí un café y un queso caliente, pues pensé “éste tipo ya no llegará puntual y por último, y si llega, tengo hambre y quiero desayunar” cuando pesas más de dos veces lo que deberías pesar, desayunar es una necesidad de vida o muerte, tu cuerpo te pide la comida más que el oxígeno. Mientras revuelvo mi café, pienso en que me siento peor, en que me auto-destruyo. Recuerdo que alguien alguna vez, me conoció antes de verme a mi mismo perdido… no, más bien siguiéndola a ella me perdí. Cuando pierdes el sentido de lo importante, lo intentas recuperar de las peores maneras, y yo escogí comer. De repente, recibo la llamada del sujeto que esperaba y como supuse, se atrasó, mientras se escusa, sorbo mi café.
La mujer del gorro y las gafas también tenía su celular en el oído, sonreía coqueta y solo logre escuchar “pero apúrate eso sí, no voy a esperarte todo el rato”. En un momento pensé en que no duraran mucho, que él le miente y un sin fin de cosas negativas, ahí me detuve de nuevo.
¿Por qué todo iba a andar tan mal? Quizás sea un amor sincero y mueran juntos, pero mi resentido pensar a veces me atrapa en una vorágine negra. Me molesta tanto pensar así…
Me acaricio a lóbulo de la oreja, con el dedo índice. El sándwich de queso derretido ya es historia y el café agoniza. No sé cuanto me desaparecí del mundo, pero la mujer del gorro ya no está, solo un joven limpiando la mesa en la que estuvo sentada.
Llega el que se retrasó, yo estaba pagando mi desayuno cuando llega y dice:
-¿y, estamos listos para empezar?
- no sé huevón –respondo ya disgustado por todo lo que he pensado- hace mil años que no toco y no creo que sea lindo ver a una ballena de 120 Kg. sudar desde el primer acorde hasta el ultimo.
- ¡pero hombre! Esto no se trata de estética, sino de ganas, no te invité a tocar al Arena Santiago, te invite a tocar en el garaje y con dos o tres amigos hastiados de la vida monótona, personas que lo ven todo como bañado de un humo grisáceo y que antes de matar a sus jefes o de morir ellos, prefieren rasgar sus dedos sobre finas cuerdas. Es mejor comunicar sobre lo irreal y lo real que dejar de ser real y mirar lo irreal.
No supe que contestar. En el fondo, la fantasía de ser un poeta y un revolucionario, nunca se fue de mi lado. El trauma de haberla perdido estando en un escenario, ahora, no me parecía suficiente razón para dejar de estar arriba.
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viernes 21 de octubre de 2011
Shall We Dance
Let’s go dance. I don’t know how to do it, but I know that I will regret it if I don’t. I saw you many times before but I didn’t know where you were from… although it doesn’t matter. The only thing that I had in my mind was: “Should I invite her to dance?” I was afraid…. “What if she doesn’t accept me? What would I do?” The fear that I felt isn’t as strong as the fear that I might feel if I knew she doesn’t love me. Even though, I invited you to dance in the right place at the right time just when the music was instrumental and slow. Your distrustful look makes me squeeze your hand like the gentleman I never was.
Suddenly, you stand up and your dress looks like gold on your dark skin, your glasses catch my attention immediately. We walked toward the dance floor. Because of my sudden sway maybe you thought that I was a little drunk; it’s not true. You simply drive me crazy and I think: “Oh my God! I want to share my whole life with someone like you” and our hands don’t sweat because we feel comfortable being together. I don’t know if that’s good or not, perhaps I’m another ordinary guy in the world and you’ll forget me when you leave this place. Or maybe I’ll be the butt of your friends’ jokes. Yes, that short girl will use you to make fun of you. Then when the guitar sounds alone, I realize we dance together, I haven’t said nothing because actually, I don’t have anything to say.
Almost like a tic, when we look each other, you smile without showing your teeth. I try to kiss you; it is a necessity, as if I had been six months and eight days without a kiss, without feeling you in my soul, but I stop. I know I shouldn’t, I still don’t know you and I’m only thinking about you like an incomplete and unreal eleven-month dream.
I still dance, this time your eyes are looking somewhere else like you’re wondering when this will end. That makes me nervous and I begin to look elsewhere as well. Suddenly, my fearless side wakes up and I ask you: “Do you have a cell phone?” Do you realize how stupid that question is? We live in a country which has about seventeen million people and there are nineteen million cell phones so it is a fact that you have one! Although on second thoughts, I gave you the chance to tell me: “no, I don’t have one, it was stolen.” However, you didn’t.
I took my cell phone out of my pocket and you gave me your number. At that moment I asked you to say your name for the first time and it was really beautiful. The song ends, you smile at me, then you kiss me on my cheek and as you turn and walk away I look at you. I can still remember your bare back in that dress you wore that night.
It’s 2 pm, I realize that the last night party was… I took my cell phone and I wanted to call you. My cowardice and the memory of your deep eyes looking at me stopped me. “Hi! I am the boy you met yesterday evening, do you remember me? That stupid question that someone asks when he doesn’t know what to say. Oh my God, You drove me crazy; I do want to see you right now!
“I was thinking if you wanted to drink something with me some day, anything you want…” (When I said that I realized that I showed her my desperation to be with her) “Well, you can call me whenever you want, OK? Take care, bye!” I’m still waiting for her answer. I sent a text to her two days ago and I don’t know if I should try again, if I should call her. In fact, I can’t still believe that I had the courage to invite you to dance.
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sábado 10 de septiembre de 2011
El sonido del viento
miércoles 17 de agosto de 2011
Pregunta abierta: ¿de qué tematica quisieras que escribiera?
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