Tres cuentos cortos 2017
Castillo en el cerro Aún recuerdo la gran piedra en el cerro, la llamábamos piedra “resbalín” por su forma lisa, aunque nunca nos lanzamos por ella. Era firme y por eso construimos en ella. Nuestro club parecía que caería en cualquier momento, pero con la gran piedra jurábamos que era un castillo. Por diez años nuestro castillo siguió incólume hasta que la adultez no separó. Pero nuestro castillo siguió ahí, aunque sus ‘caballeros’ ahora eran pájaros, bichos y ratones. Sólo sucumbió en el verano de dos mil catorce por los incendios forestales que algún idiota comenzó. Una guerra que nuestro castillo no pudo soportar. Mall Los malls son lugares sin romanticismo. Aun así, nuestra primera cita fue en el Starbucks del Vespucio. Conversamos varías horas, aunque fui yo quien más habló. Ella asentía con gracia lo que yo decía. A veces agregaba algo, pero finalmente fue un monólogo. Aun así te quise mucho pero los monólogos me cansaron en su momento. Terminamos en la escalera...