Noche maldita...


[EDITADO 10-01-2016]

Este momento se ha vuelto un clásico.
Muy fría la noche está, mis ánimos tiemblan y decaen, se van de la mano con la cordura. He estado cerca de la tentación de 'postearte', de dejarte otro mensaje en la infinita Internet. Me mordí las manos y apreté la "X" de la pagina para no volver a poner los codos sobre el suelo, inclinado el cuello, llamarte en súplicas pidiendo oídos sagrados y bella sonrisa. Quise salir del desamparo mío, quise creer que aún existías... creer que yo existía. 
No, deje de existir cuando mis ojos se iban a nublar y me frenaron manos de verdades confusas... 

Veintidós años de existencia, repartidos en pastos secos, llenos de impotencia y con lluvias ocasionales. Lluvias que produjeron charcos. Charcos engañosos que pintaron un valle de verde efímero, que como un Saiko desapareció. 

Hay mente bañada en letras, hay letras bañadas en violencia, violencia que se consume cuál violación de amistades.
Te pregunto, por qué yo no lo sé... ¿Debí interrumpir lo pasado? ¿Debo cometer el mismo error?... Para mí, es difícil decir no... 

Bueno bueno, las palabras profanas que al viento son pronunciadas, poca pertinencia tienen, poca empatía encuentran y lo entiendo. Miré el pasado de esa pagina en la red, tanto error vi ahí, tanta inmadurez, no sé como pude ser tan tonto, tan inmaduro, tan inconsciente y no frenar el camino, antes de que me pasara. 

Por donde lo mire mereces algo mejor... Por donde lo mire, me duele entenderte también, por donde lo mire entiendo todo, pero cuesta aceptarlo... No puedo dejar de culparme, no puedo dejar de culparme, no puedo dejar de culparme... 

No puedo ofrecerte disculpas, porque seguiré equivocándome... Ahora apagaré el ordenador y me iré a dormir, para no volver a entrar a tú pagina y que ardan mis manos por postear. He de ir a dormir lo más eterno que se pueda, dormir pensando en mí error y pensando en ti, como cada noche, en que me culpo por tú culpa que me culpa de ser culpable de toda la culpabilidad del mundo, cultivada ésta mí culpa... Mil veces sueño y dormir...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un contrato (segunda parte, final)

El Caballero y el Dragón.

tomando palabras sueltas de canciones, más imaginación, resulta...