El último día de encuentro....(FINAL)

[EDITADO 10-01-2016. En esta ocasión, el final fue retocado, para que tuviera mayor sentido.]

Las conversaciones ya no podían llamarse así. Era un "hola", un "cómo te fue" y un "¿vamos?". 
Esto, como no, la empezó a cansar y se lo planteó varias veces y él parecía cambiar, pero a los días volvía a lo mismo. 

Un día, el límite llegó y ella le dijo: "deseo juntarme contigo y hablar". 

A las 11:00 de la mañana en punto estaban ahí, era domingo y no se veían desde el miércoles. Si bien él ya traía un mal presentimiento, no esperaba lo peor, pero eso pasó. 
Ella con un semblante serio, inexpresivo, soltó duras palabras que lo menoscabaron y lo hicieron reflexionar muchas cosas. Ella se despidió. Él no dijo ni una palabra y se quedó solo mirando al vacío. Se sintió tonto en un primer momento... ¿cómo fui tan tonto? ¿por qué actué así? 

Hizo un largo racconto, vió claramente las veces que se había separado de alguien, en la mayoría de los casos, él ya venía con la idea de terminar después de lograr ciertos objetivos, sin ir más lejos, este era uno de esos casos, pero "me engolosiné" pensó. 

Al poco andar, sus ideas se nublaron, la empezó a culpar a ella "claro, ella sabía a lo que venía, por qué se hace la que no sabe nada... todas... ¡todas sabían a lo que iban y solo está me ha traicionado!", 

Desde ese momento, él ya no era la misma persona, cayó en un abismo de odio sin sentido. Días sin hablar con nadie, faltó a su trabajo, con suerte salía de su casa. Entendió en su claustro voluntario lo que debía hacer... negarle la vida a esa mujer. Preparó un plan, para juntarse con ella, la llamó, le dijo que quería aclarar unas cosas, cosas que no había dicho cuando se vieron por última vez, ella, quizás inocente, aceptó. 

El día de la cita, estaba nublado y helado, casi oscurecía. El lugar de encuentro la descolocó, era un lugar más bien tétrico y desconocido. Ella, puntual como siempre, lo esperó en el lugar acordado. Él no estaba ahí, eso era raro, porque él era muy puntual y si venía atrasado avisaba, pero esta vez, nada. Iban 15 minutos, cuando fue abordada por la espalda, un pañuelo blanco que algo contenía la noqueó. 

Al despertar, se vió amarrada, sentada en una silla, con solo la ropa interior puesta. Delante de ella, él sonriendo, ya estaba sudado. 

- "¿Por qué haces todo esto?...¿por qué a mí?" 
- "Porque eres la culpable de todos mis males, miedos y furias, por eso mereces ¡morir!", le grito. 

No era un sádico especializado, así que practicó, como siempre fue, apuntó donde podía estar el corazón y la puñalada atravesó su humanidad. Sus ojos lagrimeaban y luego de un pequeño quejido, ella levantó la mirada, le miró a los ojos y le dijo: 

-"Yo de verdad te amo..y... y a pesar d-de hoy... te seguiré amando..." 

Esto lo confundió de sobre manera. Estaba todo sudado, un sudor frío. No estaba seguro si era miedo o solo cansancio...
Volvió en sí y lloró como nunca, la abrazó y lloró abrazando el inerte cuerpo. 

La policía derribó la puerta. 
Creo que él la llamó, en un momento recóndito, que no vi.

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