Sueños estudiantiles


[Editado en 21/08/2016]

Y todo brilla. Dejamos de ser alumnos y pasamos a ser compañeros. Las sillas bloquean las entradas, porque en cualquier momento llega la “yuta”* y desarma nuestra fortaleza, nuestro sueño.
Se comenta en los pasillos de la universidad que la televisión miente… y yo, sarcásticamente les pregunto ¿cuál es la novedad? Todos somos terroristas en las voces del noticiero. Algún canal suaviza la información y habla de nuestra lucha por los derechos, pero de fondo ponen fotos de encapuchados lanzando bombas incendiarias y contradicen aún más su información al decir que hubo un supuesto alboroto global en calle de San Fulano de tal… pero en realidad muchos estuvieron ahí y escuchaban a los “pacos”** provocar, sacando ese lenguaje de escuela pública y estudios incompletos “yapo’ cabro culiao’, tira piedras ahora po’, ¿no soy tan choro?” y por mucho que se llame a la calma, algunos se alteran con menos que eso.

La universidad luce lienzos y se inician murales de protesta, mucho más artísticos que esas rayas que ensucian los muros de los barrios de la clase obrera del país. La lucha es por hacernos conscientes, los mensajes, contra opresores, que tienen el control, mirando desde escritorios grandes y asientos reclinables de cuero, mirando despectivamente, como si fuéramos niños llorando por su leche. Pero, así y todo, el sueño de mis compañeros sigue, sus voces son cada día más roncas y sus ojeras, parecen maquillaje de Halloween, pero qué importa el maquillaje cuando se lucha… cuando se lucha sin espadas ni balas, solo a fuerza de convicción. Sabiendo que lo que se logre, apenas les tocará, pero quedará para los que siguen, para los que no saben y su vida es jugar.

Un niño de siete años me pregunta “¿están en paro?” y respondo que sí, “¿porqué lo hacen?” Es difícil decir lo indicado para que te entiendan, pero lo intente “porque hoy, con lo que pago de universidad podría comprarme 4 computadores de los buenos en un año, entonces cuando tu entres a la universidad, y de seguir así las cosas, tu mamá tendrá que gastar lo que valdrán tres camiones de los que maneja tu papá” su cara me mira con sorpresa y asumo que no entendió nada, entonces dice “¿y para que estudias entonces? Sale muy caro, mejor quedarse con esa plata y comprarse buenas cosas” me sonrío y le digo “¿cierto? Pero bueno, así nos tocó vivir” y se va con su guardia imperial a ver la guerra de los clones, sin imaginar cuanto envidio la simpleza de su vida.


*policía de fuerzas especiales
**policías

Comentarios

あいこ Aiko dijo…
Espero que esta vez se logre algo~ y que se pongan en el lugar de los estudiantes... Ahg, cada vez que hablo de este tema con mi Tata siempre terminamos peleando xD porque su respuesta siempre es "Dedíquense a estudiar no más, no tienen nada que reclamar" k9... será~
Esu, me gusto mucho lo que escribiste ^^!
Soraya De Paz dijo…
Ojalá que logren su propósito, es difícil pues siempre la victoria esta unida al poder de los que manejan a los demás... Pero si al menos están unidos creo que se logrará acabar con las injusticias. ¡Mucha suerte! Estupendo lo que escribiste, me ha encantado !

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