27...

27 nudos de viento. 27 dudas que tengo.
27 canciones nuevas escuché en 27 meses. En 27 minutos mi cabeza se hizo chispa, pero no encendió una mierda.
27 minutos al día pienso por qué dejo tantas voces sonar en mi cabeza, si cuando debo decidir solo soy uno y no 27.

Es molesto, pero surgieron 27 dudas a penas en 27 horas. Creer que entiendes todo y en 27 días no entiendes nada.

¿De que sirvió para el tomar los controles y volar en ese avión de 27 años? Al final, el tipo era un solitario, un poco molesto y huraño, no hizo más que hacerse daño tal cual lo hizo antaño.
En 27 inviernos, a cambiado tanto y nada, preguntado y respondido, que no parece más que un niño, que sin ningún poder, se cansa de ser él.
27 besos de plástico, bronce, plata y oro… todos robados a los pies del tiempo, dejando un verano castaño, doloroso y lento. Olía muy bien, pero se quedó en la panadería de la parada 27 y se enfrió en 27 años.
27 años cumplidos y aún sigo frágil, doliente, cínico y valiente… nada bueno hay en ser así.

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