Puffi Cuadrado, el perro

Puffi Cuadrado creció sólo. Viendo a los otros perros luchar por vivir, otros que fueron adoptados, luego fueron devueltos a la calle. Él no. Puffi Cuadrado decidió vivir sin ilusión y disfrutar lo bueno de la calle.
Tuvo buenos amigos. Comía huesos y papas en la feria.
Tuvo algunos noviazgos, pero los compromisos no eran lo suyo.
Nunca murió. Una noche se lo llevó el sujeto de barba blanca... el tipo más simpático que había visto.

Comentarios

Anónimo dijo…
Me gusta este minicuento~
Cada vez que se me ocurre meterme al blog lo termino leyendo <3

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