Confesión escrita.


[Editado en 21/08/2016]

Una confesión. La escribo de camino a tu casa, es primera vez que la veré. Aún no decido si me pararé frente a tu portón a leerla, no creo que sea lo más indicado, será mejor estando a solas. Pero bueno, lo decidiré después, empezaré:

“Me gustas, me gustas mucho. No soy perfecto para ti, pero soy para ti. Yo nunca te incomodaría y creería cada palabra que pronuncies y olvidaría cada promesa que rompas por simple capricho. Estaré tan lejos que serás la mujer más libre del mundo. Estaré tan lejos, que no me enteraré de tus pecados.
Yo nunca te prometería, no te mostraré ni mis virtudes, ni mis defectos, solo hablaremos de tus hobbys y tus afectos, seré tan irreal, que seré perfecto, sin nunca haber sido más que un accesorio.
Cuando te ahogues, estaré lejos de aquí y no estarás temerosa, pues la libertad del “siempre” te protegerá y dirás en textos “never forget it” y dejaré que seas la primera en olvidar.
Todo lo haría por ti, porque sé lo cálida que es tu silueta, tan tranquila, perfecta para esconderme y hablaremos de tus amores y yo de los míos, pero a ti te importaran los tuyos y a mi no los míos.
Luego los fantasmas de una rutina perfecta y que dices amar, te inconformarán, se quemarán a baño María. Y eso te molestará realmente, porque ambos sabemos que solo quieres amarte a ti misma…
Entonces…
En ese preciso momento…
En que tus venas se revientan en mi cara gritándome ¡libertad!...
Me iré lejos de aquí y no sabrás que el dolor me volverá a recordar que yo nunca me había sentido tan bien”.

Bajando frente a tu casa me pregunté si eso es amor.


Comentarios

Soraya De Paz dijo…
Es una historia realmente sentimental, preciosa, muy emotiva. Una historia muy romántica, y el enfoque que le has dado ha sido genial.

Entradas más populares de este blog

Un contrato (segunda parte, final)

El Caballero y el Dragón.

tomando palabras sueltas de canciones, más imaginación, resulta...