Alegoría ensangrentada
[Editado en 19/06/2016]
"Rodeado entre libélulas, un calor insoportable. No dejo de estar todo pegoteado. Recuerdo que mi mente daba vueltas, o así me veo ahora" –le digo al doctor.
"Usted se preguntaba por qué lo hice y la verdad, ni yo lo tengo claro y creo que eso me convierte, profundamente en un psicópata. Antes de todo esto, yo era un joven común. Salía bastante, irme de fiesta me había ayudado a escapar de mi oscura realidad familiar ¿sabe? Supongo que ya debe estar enterado que mi padre murió hace muchos años y la nueva pareja que mi madre trajo hace cinco años, convirtió ese lugar donde uno debe sentirse protegido, el hogar, en un infierno… por eso fue el primero con el que 'jugué'.
"‘Hábleme de ella’ ¿dice usted? Vaya, difícil, estaría hora hablando sobre María. La conocí cuando andaba repartiendo el gas. No había ido a esa población y a penas la vi, supe que algo hacía ella en mí. Lo supe, mi mente voló, la recorrí de pies a cabeza, en cámara lenta y en blanco y negro, como diría una amiga cuando se lo conté “solo faltó l´Echec de Yann Tiersen de fondo”, ni idea quien es ese tipo, pero a ella le gusta toda esa ‘volada’ del cine-arte y todo eso.
"Bueno, pero volviendo a María. Su fina cara, la chasquilla, la chaqueta blanca y el chaleco del mismo color, hacían resaltar sus pechos, pero estos no eran tan grandes, después lo supe. Sus ojos brillaban tan perfectamente, que por eso los quería para mí. Debo admitir, todo caso, que era complejo pensar en tenerla para mí, su padre era un conocido ‘choro’ y sus hermanos, que eran dos mellizos, iban por el mismo camino. Pero, no sé, la atracción fue más fuerte y me tiré a ‘engrupir’ primero a los dos ‘pailones’ y después al papá. Presentí, no me pregunte por qué, que ella sería fácil, y lo fue.
"Invité a los mellizos a jugar una ‘pichanga’ y de ahí a unas cervezas –y esto un par de veces. Luego ellos me invitaron a carretear y listo, primer escollo fuera. El padre sería tarea difícil, pensé. Pero la suerte me sonrió. Un día que me acerqué a hacerme el lindo, justo llegaron los ‘pacos’ y se lo llevaron 'pa´ dentro', ya se había salvado de muchas supongo. Lo 'cuático' vino después, porque cuando se lo llevaban, gritaba y pataleaba, pero en ese momento no me detuve a pensarlo… dos días después cayó muerto en la ‘Peni’, fue loco, pero eso me sirvió mucho y terminé agradeciendole.
"Las visitas a la casa de María aumentaron y ahora me enfoqué en ella y como lo pensé, fue muy fácil acercarme a ella, lo que pasó con su papá la dejó más blanda. Terminamos hablando horas, era muy impresionable, supongo que se debió a su poca experiencia en la vida. Cuando la empecé a sacar a discos, más 'loca' quedó porque la llevaba a lugares de buena pinta, así muy 'cuico'. A los tres meses ya empezamos algo. La mamá estaba como despreocupada, supongo que por culpa lo de su marido, se tiró a tomar mucho y empezó a vender más ‘pitos’ que antes... ¡Ah! Sí, vendía drogas, pensé que lo sabía.
"Pero bueno, en esa ‘pobla’, los que no venden, consumen, así que no es raro. De hecho, pasó su rato en ‘cana’ porque la pillaron con ‘merca’ -esas semanas fueron de 'lujo', ahí lo hicimos por primera, segunda y más veces, y terminé por convencerme de que debía llegar más allá. Pase muchas tardes imaginándola, pero no era de 'caliente', no. Imaginaba corriendo por su frente un hilo de sangre y sus ojos perdidos en la nada. No sé, me parece bellamente artístico... Loco ¿no?...
"A los cuatro meses me cansé de fingir que no estaba molesto y ahí armé mi plan. Mi padrastro fue el primero en mi plan. Siempre fue un borracho de mierda y de eso me aproveché. Fue simple, el muy idiota se pasa muy cerca del Mapocho para tomar el bus a casa, ‘curao’ le daba por quedarse mirando el río… de noche, oscuro, solo bastó empujarlo levemente y me deshice del problema. Me encanta que la CRIM o LABOCAR sean tan limitadas, no pudieron saber que yo lo empujé hasta que se los dije por gusto.
"¿A quién más maté? Usted me hace reír doctor, hago mil cosas, tengo muchas personas en mis listas, se sorprendería. La tercera persona, fue una prima de María, pero esa fue de libido y gracias a eso me atraparon, llevaba dos meses llorando a María y su extraña y violenta muerte y volví a soñar con la misma cara con un hilo de sangre y sonó el teléfono que me despertó y ahí Teresa, su prima, decía presente y la elegí de inmediato. Su cuerpo era muy delgado eso si, así que no sentí el mismo placer al destajarla, además el sable perdió filo al cortar a María. ¿Cómo? Ah, sí, esa fue el arma con que la maté y mutile, un sable que quedó muy bien oculto, es una especie de trofeo, ya sabe, soy un coleccionista.
"Rodeado entre libélulas, un calor insoportable. No dejo de estar todo pegoteado. Recuerdo que mi mente daba vueltas, o así me veo ahora" –le digo al doctor.
"Usted se preguntaba por qué lo hice y la verdad, ni yo lo tengo claro y creo que eso me convierte, profundamente en un psicópata. Antes de todo esto, yo era un joven común. Salía bastante, irme de fiesta me había ayudado a escapar de mi oscura realidad familiar ¿sabe? Supongo que ya debe estar enterado que mi padre murió hace muchos años y la nueva pareja que mi madre trajo hace cinco años, convirtió ese lugar donde uno debe sentirse protegido, el hogar, en un infierno… por eso fue el primero con el que 'jugué'.
"‘Hábleme de ella’ ¿dice usted? Vaya, difícil, estaría hora hablando sobre María. La conocí cuando andaba repartiendo el gas. No había ido a esa población y a penas la vi, supe que algo hacía ella en mí. Lo supe, mi mente voló, la recorrí de pies a cabeza, en cámara lenta y en blanco y negro, como diría una amiga cuando se lo conté “solo faltó l´Echec de Yann Tiersen de fondo”, ni idea quien es ese tipo, pero a ella le gusta toda esa ‘volada’ del cine-arte y todo eso.
"Bueno, pero volviendo a María. Su fina cara, la chasquilla, la chaqueta blanca y el chaleco del mismo color, hacían resaltar sus pechos, pero estos no eran tan grandes, después lo supe. Sus ojos brillaban tan perfectamente, que por eso los quería para mí. Debo admitir, todo caso, que era complejo pensar en tenerla para mí, su padre era un conocido ‘choro’ y sus hermanos, que eran dos mellizos, iban por el mismo camino. Pero, no sé, la atracción fue más fuerte y me tiré a ‘engrupir’ primero a los dos ‘pailones’ y después al papá. Presentí, no me pregunte por qué, que ella sería fácil, y lo fue.
"Invité a los mellizos a jugar una ‘pichanga’ y de ahí a unas cervezas –y esto un par de veces. Luego ellos me invitaron a carretear y listo, primer escollo fuera. El padre sería tarea difícil, pensé. Pero la suerte me sonrió. Un día que me acerqué a hacerme el lindo, justo llegaron los ‘pacos’ y se lo llevaron 'pa´ dentro', ya se había salvado de muchas supongo. Lo 'cuático' vino después, porque cuando se lo llevaban, gritaba y pataleaba, pero en ese momento no me detuve a pensarlo… dos días después cayó muerto en la ‘Peni’, fue loco, pero eso me sirvió mucho y terminé agradeciendole.
"Las visitas a la casa de María aumentaron y ahora me enfoqué en ella y como lo pensé, fue muy fácil acercarme a ella, lo que pasó con su papá la dejó más blanda. Terminamos hablando horas, era muy impresionable, supongo que se debió a su poca experiencia en la vida. Cuando la empecé a sacar a discos, más 'loca' quedó porque la llevaba a lugares de buena pinta, así muy 'cuico'. A los tres meses ya empezamos algo. La mamá estaba como despreocupada, supongo que por culpa lo de su marido, se tiró a tomar mucho y empezó a vender más ‘pitos’ que antes... ¡Ah! Sí, vendía drogas, pensé que lo sabía.
"Pero bueno, en esa ‘pobla’, los que no venden, consumen, así que no es raro. De hecho, pasó su rato en ‘cana’ porque la pillaron con ‘merca’ -esas semanas fueron de 'lujo', ahí lo hicimos por primera, segunda y más veces, y terminé por convencerme de que debía llegar más allá. Pase muchas tardes imaginándola, pero no era de 'caliente', no. Imaginaba corriendo por su frente un hilo de sangre y sus ojos perdidos en la nada. No sé, me parece bellamente artístico... Loco ¿no?...
"A los cuatro meses me cansé de fingir que no estaba molesto y ahí armé mi plan. Mi padrastro fue el primero en mi plan. Siempre fue un borracho de mierda y de eso me aproveché. Fue simple, el muy idiota se pasa muy cerca del Mapocho para tomar el bus a casa, ‘curao’ le daba por quedarse mirando el río… de noche, oscuro, solo bastó empujarlo levemente y me deshice del problema. Me encanta que la CRIM o LABOCAR sean tan limitadas, no pudieron saber que yo lo empujé hasta que se los dije por gusto.
"¿A quién más maté? Usted me hace reír doctor, hago mil cosas, tengo muchas personas en mis listas, se sorprendería. La tercera persona, fue una prima de María, pero esa fue de libido y gracias a eso me atraparon, llevaba dos meses llorando a María y su extraña y violenta muerte y volví a soñar con la misma cara con un hilo de sangre y sonó el teléfono que me despertó y ahí Teresa, su prima, decía presente y la elegí de inmediato. Su cuerpo era muy delgado eso si, así que no sentí el mismo placer al destajarla, además el sable perdió filo al cortar a María. ¿Cómo? Ah, sí, esa fue el arma con que la maté y mutile, un sable que quedó muy bien oculto, es una especie de trofeo, ya sabe, soy un coleccionista.
"Cierto, cierto, toda la razón, aún no cuento lo de María. Pero, antes. Usted se llama Sergio Arevalo ¿verdad? Bueno, su cara de sorpresa me responde que sí. Usted vive en Ñuñoa, una linda casa, bien grande la verdad. Un amigo se metió a robar a una de la misma cuadra, pero no entró a la suya, yo sí...
"Pero bueno, María, eso nos convoca por ahora. Mientras su madre se emborrachaba, yo la hacía mía. Sus hermanos salieron de la casa en caminos muy distintos, uno, se rehabilitó, empezó a ir a la iglesia evangélica del barrio. Pasaba en eso, tocando guitarra y ‘voladas’ así. El otro, empeoró, lo ‘encanaron’ por matar a un ‘huevón’ a patadas. Así llega el domingo 11. Su madre dormida por la droga que tenía la cerveza que le regalé, no supo nada. Le pedí a la chica que me acompañara a buscar algo al garaje y fue corto, me puse los guantes como para tomar un peso, tome un combo y le molí la nuca. Ahí mis manos hicieron su arte. El sable le corto los pezones que aún traigo conmigo. Y…
"¡Vaya y ahora me haces callar de un puñetazo! Claro y el loco soy yo. Sí hazlo, llama a los guardias, nunca negué que fuera un psicópata, solo que disfruto lo que hago. ¡Lo volvería hacer, porque es mí arte, es lo hermoso, el dolor nos hace buenos! Sergio, antes que lo olvide lleven los gendarmes... Yo me aseguraría de que Francisca en realidad sí esté donde su abuela, como crees hace una semana. Quizás no debiste dejar a tu hija subir sola a un bus, después de avisar que serías quien me interrogaría, sin yo ser sentenciado..."- de seguro mi afirmación lo asustó... o debería, porque no fue un alardeo,
"Pero bueno, María, eso nos convoca por ahora. Mientras su madre se emborrachaba, yo la hacía mía. Sus hermanos salieron de la casa en caminos muy distintos, uno, se rehabilitó, empezó a ir a la iglesia evangélica del barrio. Pasaba en eso, tocando guitarra y ‘voladas’ así. El otro, empeoró, lo ‘encanaron’ por matar a un ‘huevón’ a patadas. Así llega el domingo 11. Su madre dormida por la droga que tenía la cerveza que le regalé, no supo nada. Le pedí a la chica que me acompañara a buscar algo al garaje y fue corto, me puse los guantes como para tomar un peso, tome un combo y le molí la nuca. Ahí mis manos hicieron su arte. El sable le corto los pezones que aún traigo conmigo. Y…
"¡Vaya y ahora me haces callar de un puñetazo! Claro y el loco soy yo. Sí hazlo, llama a los guardias, nunca negué que fuera un psicópata, solo que disfruto lo que hago. ¡Lo volvería hacer, porque es mí arte, es lo hermoso, el dolor nos hace buenos! Sergio, antes que lo olvide lleven los gendarmes... Yo me aseguraría de que Francisca en realidad sí esté donde su abuela, como crees hace una semana. Quizás no debiste dejar a tu hija subir sola a un bus, después de avisar que serías quien me interrogaría, sin yo ser sentenciado..."- de seguro mi afirmación lo asustó... o debería, porque no fue un alardeo,
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