De la mano...[Primera parte]

[Editado el 13/12/2015]

¿Has visto ciudad más fea que ésta? De noche de verdad da miedo. Pero no hay mejores clubs en este lugar. Aquí puedes beber la mejor cerveza negra, contar con el mejor ambiente para conversar de la vida y reirte de ésta. 

El otro día vine con Francisca. Ella no lo conocía y tenía miedo de acompañarme... ahora que lo pienso... ¿por qué siempre me sigue donde yo le diga, aunque no quiera venir en realidad? 
No lo sé, tampoco sé porqué tanta gente confía en mí y a la vez habla mal de mí por la espalda. Bueno, supongo que es inherente al humano, o al humano de mí país. 

No hace mucho rato, recibí un mensaje de texto de la Fran. Igual no sé... me dejó preocupado, dice que quiere hablar algo muy importante conmigo, pero no decía sobre qué. 

A las tres la esperé afuera de su trabajo, no sé si lo dije, ella es mayor que yo, tiene 23 años, yo tengo 18, salí del colegio el año pasado y aún no decido que haré de mi vida y no pienso saberlo aún... 
Jajaja 
Es que la vida sin estudiar es genial, aprendes mucho de la vida, yo que nunca salía mucho, no sabía cuantas cosas me perdía. Fue aquí donde conocí a la mayoría de mis nuevos amigos. A la Fran la conocí al tiempo después de haber empezado a salir. Fue en una fiesta de mis nuevos amigos. 
Yo llevaba poco saliendo, así que aún era algo tímido, pero entraba en confianza rápidamente, y así fue que yo le hable a ella. Ambos nos habíamos quedado en un rincón y no participabamos de la fiesta. La conversación fue bastante fluida, de hecho, hoy aún me sorprende la confianza que me tuvo, me habló se su vida y yo de la mía. Aunque debo decir que fue curioso que cuando le conté mí edad, que fue casi cuando nos despedimos, su cara cambió. Según creo, debe ser por que se imaginaba que era mayor. Han pasado cuatro meses desde esa vez. La agregue a msn y hablamos por ese medio; también por celular (ella me llama, yo no tengo un misero peso). En los 4 meses, nos juntamos muchas veces. 

Bueno, nos vimos en su trabajo, ella estaba muy arreglada, como si fuéramos a comer en un lugar lujoso. Hablamos por dos horas, claro que solo hablamos tonterías, así que en un momento le dije: 

.- ¿y que querías decirme? Ella desvió la mirada, se puso muy nerviosa, no entendí por qué en un principio, luego todo tuvo sentido. 

Ese día, Francisca, la chica cinco años mayor que conocía hace cuatro meses, se me declaró...  
Me dijo que le gustaba. Yo... yo quedé perplejo, me quedé callado. 

Ese día se despidió de mí, con un beso en la mejilla...

[Continua...]

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