El momento de lo que no está
[Editado el 24/03/2014]
Aún recuerdo ese día. En que el viento hacía volar tú pelo y cerraba tus ojos como en un beso entregado, de esos besos que entregan alma y corazón.
Recuerdo tus vestidos, el viento lo ondulaba, y lo que más recuerdo, es que tú reías mirándome, con esa típica frase "no te rías de mí"...je. Quizás tenias razón, me reía de ti, o quizás solo me reía de lo feliz que era con solo verte sonreír y jugar como una niña...
Recuerdo, que tenías ganas de conocer esos parajes de los que te hablé, no sé si los describí muy tentadores o solo era tú acostumbrada curiosidad...
Me pregunto, ¿cómo lo lograba?, nunca le negué nada, ella lograba en mí cosas que nadie más. Como un bobo, acataba ordenes, aunque fuesen indirectas, las entendía y corría para satisfacerlas, por eso llegamos a ese lugar esa mañana, porque ella quería conocerlo y entender por qué yo era tan feliz ahí...
Las nubes, ese día, jugaban locamente, pasaban y pasaban, hasta que se detuvieron y se juntaron y amontonadas se iban ennegreciendo. Creo que caían chispas de agua, pero no hacía frío y, quizás, lo que sentíamos nos daba ese calor ausente...
Recuerdo las tonteras que hablamos y nos hacían reír y que, a veces, el viento no nos permitía escucharnos el uno al otro, en ese momento, te abracé... Quería sentirte junto a mí, conectarme como antes contigo... Pero no lo logre, me vi solo, sin abrazos, sin sonrisas... Solo había lluvia, torrencial, con cada vez menos viento, ahí lo entendí, entendí que ese recuerdo no existió, que te cree pero que ya no existías...
Dejó de existir el somos, ahora solo está su sombra, un gris soy...
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